TRAZO EN EL DESIERTO
*Publicado: “Trazo en el Desierto.” Revista ARQ, marzo 2011, núm. 3, p. 28.
En colaboración con Ángel Tenorio y Carlos Esponda | Playa Vichayito, Piura 2010

En el desierto peruano interactúan y se interrelacionan diversos tipos de energía constante, como el mar, el viento, la arena, la vegetación que aparece y desaparece. Estas energías dejan huella en el desierto. La arena mojada a la mañana siguiente, la duna desplazándose por la carretera, la vegetación seca al acabar la temporada húmeda, así como la arquitectura deja una huella temporal en el mundo, como los cimientos de una huaca emergiendo del desierto.
Decidimos entonces que el punto de partida era crear una huella con todos estos elementos, una huella a manera de intervención del paisaje natural y que sea muy propia. A partir de ella nacería la arquitectura, más voluble y cambiante con el tiempo, pero siempre a partir de la misma esencia.
De esta manera trazamos la huella perenne, como si hubiera sido moldeada por el viento, tan omnipresente en el desierto.
“Sólo al transformarse en parte de la tierra, podemos hablar de naturaleza que se convierte en arquitectura y de arquitectura que se convierte en naturaleza”.

Descripción
La huella trazada contiene 3 elementos, tierra, vegetación y agua. Cada uno trazará sus propios senderos y generará nuevas relaciones entre los espacios que aparecerán sobre ésta. Así mismo, la huella es la responsable de contener la cimentación necesaria para los soportes. Los espacios contenedores están creados con materiales naturales que se encuentran en la costa, como es el bambú, la madera, la caña Guayaquil y las hojas de palma. Estos materiales han estado siempre presentes en las construcciones de esta zona, pero ahora generan su propia expresión y una manera única de recorrer y explotar estos espacios.
La trama con la que se tejen estos espacios, nace también de la huella y está compuesta por 3 capas:
1. La estructura principal compuesta por una estructura mixta de bambú de 20 cm de diámetro aproximadamente y con piezas metálicas para los encuentros.
2. El cuerpo que es el tejido de densidad intermedia y que definirá los espacios, éste dará forma a los cerramientos, a los ingresos y está compuesto de madera y caña Guayaquil de 4 cm de diámetro aproximadamente.
3. El cerramiento o capa final tanto interior como exterior, generada por una trama mixta de hojas de palma y de caña Guayaquil de 2 cm de espesor.
Los pisos de los interiores son de concreto pulido en las áreas húmedas y de madera machihembrada en las áreas de estar. Todas las luminarias están empotradas y generadas a partir del bambú expuesto en las zonas detalladas.

Mónica Copaja -
Mónica Copaja -
Mónica Copaja -
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